En 1970 se inauguró la central térmica de La Robla que, junto a la industria minera, supuso un motor económico para la Montaña Central leonesa durante varias décadas. Con la desaparición de estas actividades, se ha producido un descenso de la población del 35%, derivado de la falta de empleos.
La Robla Green es el proyecto integrado que da respuesta a una demanda de nuevos proyectos tractores en la zona, ligados, eso sí, a la nueva economía verde. Es un proyecto que, además, encaja perfectamente en el propósito de las administraciones de favorecer el empleo de calidad en zonas de Transición Justa.